Meditacion

El objetivo principal de la meditación es concentrarse y poco a poco relajar la mente hasta liberar la conciencia. Según vayas progresando, notarás que puedes meditar en cualquier momento y en cualquier lugar, con lo cual lograrás la paz interior pase lo que pase a tu alrededor.

 

La meditación, sobre todo al principio, es un ejercicio de paciencia, de constancia; por esto mismo, es conveniente practicar en grupo y, preferentemente, con alguien que corrija la postura y fije las pautas a seguir. En Ananda Mandira trabajamos de las dos maneras, en grupo y en privado.

Una vez aprendida la técnica, acostumbrado a la postura y fijada la rutina, se puede intentar la meditación en solitario.

En todo caso, la práctica en grupo refuerza la rutina y evita el desánimo. Por el contrario, meditar en soledad puede conducir a una práctica más auténtica, aunque resulte más difícil perseverar. Puede ser una buena idea combinar los dos métodos: practicar solo habitualmente, y acudir a retiros de grupo o, aisladamente, a un Centro de Meditación y yoga como este.

 

Meditar es, Observar sin juzgar.

La meditación es “contemplación”. En este sentido no se precisarían grandes o complicados conocimientos que aprender para poder meditar, y la función del Maestro podría llegar a considerarse como la de un mero instructor que nos proporciona una técnica concreta.

 

¿Porqué meditar? La práctica de la meditación surge para tratar de encontrar respuesta a los grandes interrogantes que se nos plantean en relación con nuestra naturaleza más profunda: ¿quién o qué soy?, ¿de dónde vengo y adónde voy?, ¿porqué existo?, ¿cuál es mi misión aquí?, etc.

Además de buscar respuestas lógicas en la ciencia y la filosofía, o de fe en la religión, con la meditación se pretende trascender el estado ordinario de conciencia y traspasar, de algún modo, la realidad ordinaria, despertando a otra visión de las cosas que nos llena, y da sentido a nuestra existencia.

Paradójicamente, la meditación debe practicarse sin un objetivo concreto, sin esperar un logro determinado, ni siquiera el más elevado.

 

La meditación es la continuidad de una corriente de ideas parecidas, no perturbada por ninguna otra. Mientras que en la concentración hay perturbación con otras ideas, no sucede así con la meditación, pues sólo existe un flujo sobre la misma idea. La prolongada y profunda concentración lleva al estado de absorción meditativa (samadhi), en la cual el objeto se mantiene en la mente y llena todo el espacio de la conciencia. Todas las ideas que aparecen giran alrededor del objeto de concentración y se acompañan de una emotiva disposición que puede ser descrita como “serenidad”, “paz” o “calma”. No hay pérdida de lucidez, sino que más bien, el sentido de alerta parece intensificarse.

 

Ofrecemos: Una hora de meditación en el centro que puede incluir: Ejercicios suaves de yoga para iniciar la clase, conciencia de la postura y la respiración. Pranayamas (ejercicios de respiración), enfocar la mente en un objeto  o un chakra (meditación Sarguna), enfocar la mente en un estado de amor, unidad, (meditación Nirguna) repetición de mantra, relajación con sonidos.

 

Recomendamos combinar la meditación con el Yoga Nidra.