Libres de culpa

Hoy dejo el banquillo de los acusados.
Abandono una vida sometida a juicios incesantes.
No hay condena. No me haré sufrir más.
Hoy me declaro inocente y dejo que mi propia luz me envuelva.
Descanso en los brazos de la PAZ.
Me atrevería a decir que la felicidad consiste en algo muy sencillo: saber que somos inocentes.
Sin embargo, vivimos acompañados de esta pesada carga de la culpa, que hace su aparición cuando menos nos la esperamos.
Comprendamos su origen y aprendamos a usarla como un despertador que nos trae a la realidad de lo que somos: pura vida inocente.
precio 15€

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